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Cuidado de las cutículas: los gestos adecuados para hidratar, empujar y proteger las uñas

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Hemos oído hablar de las cutículas, pero saber exactamente qué son y por qué las tenemos es un misterio. Sin embargo, estas pequeñas pieles juegan un papel crucial en la protección de tus uñas y la belleza de tus manos. Te proponemos acercarte a las cutículas para entender mejor para qué sirven y adoptar los gestos adecuados para cuidarlas.

El papel de las cutículas en la salud de nuestras uñas

¿Qué es una cutícula y para qué sirve?

Las cutículas son esas finas capas de piel situadas en la base de la uña, que cubren parcialmente la matriz de la uña, centro de producción de queratina que permite que la uña crezca. Así, las cutículas desempeñan el papel de escudo contra las agresiones externas, impidiendo que bacterias, gérmenes y suciedad penetren bajo la piel. Son tus mejores aliadas para preservar el equilibrio natural de tus uñas. Si esta barrera protectora se debilita, aumentan los riesgos de infección y te arrepientes. Por eso es esencial cuidarlas bien para que puedan cumplir su función protectora.

Las cutículas son los escudos naturales de tus uñas, ¡cuídalas!

¿Por qué las cutículas se vuelven secas o dañadas?

En primera línea, las cutículas suelen sufrir mucho. Entre las causas más frecuentes de deterioro, se encuentran:

  • La exposición a productos químicos agresivos como los productos de limpieza manipulados sin protección.
  • El frío y el aire seco que resecan la piel.
  • Las mordeduras o arrancamientos compulsivos debido al estrés.
  • De malos hábitos de manicura como, por ejemplo, la retirada demasiado agresiva de las cutículas durante la preparación de las uñas o el uso de quitaesmalte con acetona al quitar el pintauñas.
  • La falta de cuidados regulares.

En todos los casos, el resultado es el mismo: las cutículas están secas, dañadas o incluso arrancadas, y esto no es sin consecuencias.

Los riesgos relacionados con cutículas dañadas

Cada microherida en las cutículas forma una brecha en la barrera protectora de las uñas, abriendo la puerta a infecciones bacterianas o fúngicas que causan enrojecimiento, hinchazón y dolor en la uña.

Un debilitamiento de las cutículas también puede perturbar el funcionamiento de la matriz. Las uñas crecen más lento y se dañan más fácilmente, volviéndose blandas o estriadas. Por eso es urgente prestar más atención a tus cutículas, para no poner en peligro la salud de tus uñas.

Cómo empujar las cutículas correctamente

No te preocupes, el cuidado de las cutículas no es complicado. ¿El secreto? Suavidad, en los gestos y en los productos usados, para preservar el equilibrio de tus uñas y asegurar la tenue y el éxito de tu manicura. Comienza la preparación de tus uñas con un cuidado de cutículas en 4 pasos:

Paso 1: Ablandar las cutículas

Para empujar las cutículas sin dañarlas, primero hay que ablandarlas. La solución infalible para lograrlo: usar unas gotas de un emoliente para cutículas que suavice la piel. Con su textura en gel y su fórmula enriquecida con glicerina vegetal, el Emollient Efficace de Manucurist se aplica fácilmente alrededor de la uña y actúa suavemente mientras hidrata.

👉Coloca una gota en la base de cada uña y deja actuar 2 minutos, masajea suavemente y retira el exceso con un algodón.

Paso 2: Usar un empujador de cutículas

El empujador de cutículas es una herramienta esencial, que debe usarse con delicadeza y solo sobre cutículas previamente ablandadas. Puedes optar por un empujador de cutículas de acero o de vidrio, ideal para uñas sensibles.

👉Libera el contorno de la uña empujando ligeramente las pequeñas pieles, sin ejercer demasiada presión. Usa el empujador de cutículas en sentido contrario al crecimiento y sin movimientos de vaivén.

El cuidado de las cutículas requiere suavidad y precisión.

Paso 3: Retirar la piel muerta si es necesario

Si notas piel muerta alrededor de las cutículas, limítate a cortarla delicadamente con una pinza para pieles, pero nunca te acerques demasiado a los bordes de las uñas y solo si es necesario. Atención: no se trata de cortar las cutículas, sino únicamente de eliminar el exceso de piel muerta.

Paso 4: Hidratar después del tratamiento

Después de empujar las cutículas, la hidratación es indispensable. Aplica un aceite o bálsamo para nutrir intensamente la zona. El Aceite Verde ultra nutritivo o el Bálsamo Rose son perfectos para regenerar la uña y su contorno.

Si continúas con la manicura con una Aplicación de pintauñas, reemplaza el aceite o bálsamo por un tratamiento desengrasante para eliminar los residuos de grasa y polvo de la uña antes de aplicar la base coat.

La rutina ideal para unas cutículas impecables

Rutina diaria

Para preservar duraderamente la flexibilidad y salud de tus cutículas, una hidratación regular es absolutamente clave. La aplicación de un aceite nutritivo en masaje diario alrededor de la uña tiene múltiples virtudes. Rico en un potente cóctel de 6 aceites botánicos, el Aceite Verde permite:

  • Hidratar en profundidad gracias a los antioxidantes, vitaminas y minerales concentrados en el aceite de fruta de la pasión, aceite de coco, aceite de almendra dulce.
  • Nutrir y regenerar las fibras de la uña gracias a los omegas 3 y 6, proteínas y calcio contenidos en el aceite de baobab y aceite de nuez.
  • Calmar y proteger gracias a los ácidos grasos y antioxidantes contenidos en el aceite de bancoulier.

👉Aplica una gota en la base de cada uña, preferiblemente por la noche, masajea y deja que el producto actúe durante la noche. Al masajear tus cutículas así, activas la microcirculación sanguínea y favoreces la penetración de los activos que fortalecerán las cutículas y estimularán el crecimiento de tus uñas.

Para una hidratación intensa y continua de las cutículas, lleva en tu bolso un tubo de Concentrado perfeccionador que puedes aplicar en cualquier momento del día sobre tus uñas y cutículas. Este tratamiento on-the-go a base de aceite de pistacho hidrata intensamente, mientras repara y calma.

Aprovecha los beneficios de los aceites vegetales para nutrir e hidratar tus cutículas.
(@unsplash, @pexels)

Adaptar los cuidados según las estaciones

Las cutículas se cuidan durante todo el año gracias a una rutina que evoluciona según las estaciones.

❄️En invierno, cuando el frío y la humedad son más intensos, las cutículas tienden a secarse más. Por eso es indispensable reforzar la hidratación con otros aceites vegetales beneficiosos para la piel y las uñas. El Baume Rose, rico en aceite de coco, aceite de rosa de Damasco y extracto de wakamé, nutre e hidrata intensamente, con una sensación inmediata de confort. Combinado con la Crème mano, tus uñas y cutículas estarán protegidas durante el invierno.

☀️En verano, las cutículas suelen estar expuestas al sol y al agua, lo que puede causar daños. Usar una crema solar en las manos o un tratamiento con filtro UV puede evitar la decoloración y resequedad de las cutículas. El Huile Verte también es un excelente after-sun que regenera instantáneamente uñas y cutículas y estimula el crecimiento.

Hidratación reforzada en invierno, protección solar en verano para cutículas saludables todo el año.

Errores a evitar con las cutículas

Mantener las cutículas saludables es esencial para tener uñas fuertes y manos bonitas. Además de los consejos de hidratación y preparación de uñas compartidos más arriba en este artículo, aquí están los errores que debes evitar con tus cutículas:

Nunca arranques ni muerdas tus cutículas porque eso crea heridas que pueden infectarse.

Evita la exposición a productos químicos agresivos (limpiadores domésticos, detergentes) sin usar guantes. Estos productos alteran la función protectora de las cutículas, aumentando el riesgo de infección y resequedad.

Nunca cortes las cutículas, solo la piel muerta.

⚠️Empuja las cutículas suavemente y solo cuando estén ablandadas.

No sobrepasar las cutículas al aplicar el pintauñas. Si lo haces, el pintauñas no puede adherirse correctamente y la manicura se descascarilla en pocos días. Si el pintauñas contiene ingredientes sensibilizantes, las cutículas en contacto con el producto pueden desarrollar reacciones inflamatorias o alérgicas.

Evita los quitaesmaltes a base de acetona que resecan las cutículas. Prefiere fórmulas de pintauñas bio-sostenibles que se retiren suavemente, sin acetona ni lijado, para preservar tus uñas.

En resumen, el cuidado de las cutículas es un paso esencial para preservar la salud y la belleza de tus uñas. Al comprender su función protectora, evitar gestos agresivos y adoptar una rutina regular que combine hidratación y movimientos suaves, es posible prevenir las cutículas dañadas y realzar la manicura de forma duradera. Unas cutículas bien cuidadas son la clave para unas uñas más fuertes y manicuras radiantes y duraderas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hidratar las cutículas?

La hidratación de las cutículas es esencial para preservar la flexibilidad y la función protectora de las cutículas. Se puede aplicar diariamente un aceite nutritivo o un cuidado hidratante para prevenir la sequedad de las pequeñas pieles y favorecer su crecimiento.

¿Es bueno cortar las cutículas?

Al intentar cortar sus cutículas, corre el riesgo de crear heridas que pueden permitir la entrada de bacterias y otros gérmenes, fuentes de infecciones dolorosas y desagradables. Estas agresiones también pueden alterar el crecimiento de sus uñas y hacerlas blandas o estriadas. Antes de la Aplicación de pintauñas, prepare sus uñas sin riesgo usando un cuidado emoliente que ablande las cutículas y permita empujarlas suavemente con un empujador de cutículas.

¿Con qué frecuencia se deben empujar las cutículas?

Se recomienda empujar las cutículas una vez por semana como máximo. Asegúrese de ablandarlas previamente con un emoliente para cutículas y luego use un empujador de cutículas de acero o vidrio o un palito de boj. Adopte un gesto suave y regular, sin movimientos de ida y vuelta, para obtener un contorno limpio y definido. Entre cuidados, prefiera la hidratación diaria para mantener su flexibilidad.

¿Por qué mis cutículas están secas o dañadas?

Las cutículas secas o dañadas suelen deberse a la falta de hidratación, a lavados frecuentes, al frío, al uso de productos agresivos o a malos hábitos relacionados con el estrés. Sin un cuidado adecuado, se deshidratan, se agrietan e incluso pueden arrancarse. Una rutina nutritiva permite restaurar su función protectora.

¿Qué aceite o cuidado elegir para las cutículas?

Prefiera un aceite para cutículas rico en activos naturales como los aceites vegetales (almendra dulce, coco, pistacho, bancoulier…). Ricos en ácidos grasos y vitaminas, nutren, reparan y protegen duraderamente las cutículas mientras fortalecen las uñas. Una aplicación diaria es ideal para cutículas sanas e invisibles.